Dura caída de los Lakers y la sombra de los Juegos Olímpicos en el horizonte

Los Ángeles Lakers vivieron una jornada para el olvido este lunes tras caer derrotados 124-112 ante unos Sacramento Kings que, en los papeles, parecían un rival accesible. La franquicia angelina sufrió lo que las estadísticas ya marcan como un hito negativo histórico: la defensa perimetral hizo agua y permitió que los Kings encestaran un 65,4% de sus tiros de tres puntos (17 de 26), el porcentaje más alto permitido en la historia del equipo cuando se enfrentan al menos 25 intentos. La bronca era evidente en las palabras de LeBron James post partido, quien lejos de buscar excusas tácticas complejas, fue directo al grano: “Creo que defendimos sólido, pero… mierda, metieron un montón de triples. Nosotros no metimos muchos. Fue una de esas noches donde la pelota simplemente no entra”.

La ironía de la noche pasó por el hecho de que, tras el desastre defensivo, el equipo culpó a su propia ineficacia ofensiva. Mientras los Lakers tiraron un paupérrimo 8 de 36 desde el perímetro —una cifra maquillada sobre la chicharra por dos aciertos de Bronny James cuando el partido ya estaba liquidado—, Sacramento aprovechó cada oportunidad. DeMar DeRozan lideró a los ganadores con 32 puntos, curiosamente todos de dobles, mientras que Malik Monk y Russell Westbrook castigaron desde afuera. JJ Redick, técnico de los angelinos, intentó explicar la situación apelando a la analítica interna: “Tuvimos 50 asistencias potenciales y solo convertimos 21. Esa ha sido la tónica. Supongo que solo nos queda seguir tirando”.

Señales de desconcentración y enfermería llena

Más allá de los números, hubo actitudes que presagiaban el mal resultado. En la previa, el vestuario de los Lakers tenía sintonizado el partido de playoffs de la NFL entre Houston y Pittsburgh en lugar de repasar videos del rival, y más de la mitad del plantel no salió a la cancha para el himno nacional. Rui Hachimura, que venía de una lesión, finalmente no jugó para ser preservado de cara al “back-to-back” contra Atlanta Hawks. Austin Reaves sigue afuera por un problema en el gemelo y se espera que falte dos semanas más.

A pesar de las bajas, la presencia de Luka Doncic y de un LeBron James de 41 años mostraba cierta intención de competir. De hecho, ambos combinaron los primeros ocho puntos del equipo. Doncic, jugando con molestias en la ingle, fue una bestia competitiva anotando 42 puntos, sumando ocho asistencias y siete rebotes. Fue su séptimo partido superando la barrera de los 40 puntos en la temporada. LeBron, por su parte, terminó con 22 tantos pero con un 0 de 5 en triples. Con un récord de 23-14, los Lakers marchan quintos en el Oeste, pero la sensación es que el equipo necesita capear el temporal de lesiones y falta de enfoque.

La cita en París y el recuerdo de la Generación Dorada

Mientras la temporada de la NBA sigue su curso con sus altibajos, el mundo del básquet ya empieza a mirar de reojo lo que sucederá en Francia. Los Juegos Olímpicos de París están cada vez más cerca y la expectativa por ver quién se queda con el oro crece día a día. El torneo masculino arrancará el sábado 27 de julio, apenas un día después de la ceremonia inaugural, y como cada cuatro años, doce selecciones dejarán la vida por la gloria olímpica.

Históricamente, el dominio estadounidense ha sido abrumador. Desde que el básquet se introdujo en Berlín 1936, Estados Unidos se llevó 16 de las 20 medallas doradas puestas en juego. Es un dato demoledor: solo se quedaron fuera del podio en Moscú 1980 por el boicot político. Sin embargo, hubo tres excepciones que lograron romper esa hegemonía y arrebatarles el primer puesto: la extinta Unión Soviética, Yugoslavia y, por supuesto, Argentina.

La hazaña de Atenas

Para los argentinos, el recuerdo de Atenas 2004 es imborrable. Aquella “Generación Dorada” logró lo que parecía imposible: ser la única selección en ganarle la medalla de oro a Estados Unidos contando con sus jugadores NBA, algo habilitado desde Barcelona 1992. Mientras la URSS y Yugoslavia ganaron en contextos geopolíticos y deportivos diferentes, la victoria argentina se mantiene como el hito moderno más relevante frente al “Dream Team”.

De cara a París, el repaso de los campeones sirve para dimensionar la magnitud del desafío que tendrán los rivales de Estados Unidos para cortar su racha ganadora, que se mantiene firme desde Beijing 2008.

Historial de campeones olímpicos de básquet masculino:

  • Berlín 1936: Estados Unidos

  • Londres 1948: Estados Unidos

  • Helsinki 1952: Estados Unidos

  • Melbourne 1956: Estados Unidos

  • Roma 1960: Estados Unidos

  • Tokio 1964: Estados Unidos

  • Ciudad de México 1968: Estados Unidos

  • Múnich 1972: URSS

  • Montreal 1976: Estados Unidos

  • Moscú 1980: URSS

  • Los Ángeles 1984: Estados Unidos

  • Seúl 1988: Yugoslavia

  • Barcelona 1992: Estados Unidos

  • Atlanta 1996: Estados Unidos

  • Sídney 2000: Estados Unidos

  • Atenas 2004: Argentina

  • Beijing 2008: Estados Unidos

  • Londres 2012: Estados Unidos

  • Río 2016: Estados Unidos

  • Tokio 2020: Estados Unidos